Felicidad entre Lagrimas
Los Yankees celebraron por todo lo alto el logro de pasar a la postemporada por 13ª temporada de forma consecutiva.

La champaña corrió en abundancia. El manager Joe Torre lloró. Los Yanquis de Nueva York celebraron como nunca, o como siempre. La celebración del paso a los playoffs jamás pasa de moda, aunque sumen 13 temporadas en fila.
Torre derramó lágrimas la noche del miércoles luego que los Yanquis conquistaron al menos el boleto de comodín para los playoffs en la Liga Americana con una paliza de 12-4 a los Devil Rays de Tampa Bay que culminó la recuperación de un comienzo desastroso.
“¿Quién puede saber? Esta pudiera ser su última vez con el equipo”, dijo el jardinero central Johnny Damon. “Esperamos que no. Hay que saborear cada momento. Disfrutarlo. El equipo ahora, (viendo) de donde venía, ya recuperado, no podíamos estar más felices. Tenemos pendiente la victoria en la Serie Mundial, pero esto es muy especial”.
Incluso el propietario George Steinbrenner hizo _y eufórico_ una rara aparición en un parque. Puso en movimiento la celebración cuando se dirigió a la primera fila de su suite privada, donde hasta convivió con fanáticos mientras los Yanquis acumulaban la gran ventaja.
El triunfo, que fue el 15to de los Yanquis en 20 partidos y selló su 13er boleto a los playoffs, dejó fuera de la contienda por el campeonato a los Tigres de Detroit, actuales campeones de la Liga Americana, y preparó probablemente un encuentro en la primera ronda de los playoffs con los Indios de Cleveland, campeones de la División Central.
Los Yanquis se mantuvieron a tres juegos detrás de los Medias Rojas de Boston cuando quedan cuatro partidos por disputarse, por lo que es probable que la seguidilla de campeonatos consecutivos de la División Este para Nueva York concluya en nueve.
Los Yanquis, que tuvieron foja de 21-29 antes de los partidos del 30 de mayo, mejoraron a 70-38 a partir de entonces.
“De esto se trata. Nada de egoísmos”, dijo Torre. “Muchos jugaron lesionados, jugaron fatigados. Y, por supuesto, Alex (Rodríguez) por eso nos congregamos a su alrededor”.
En un comunicado, Steinbrenner se declaró “fascinado”.
“Después de una difícil primera mitad de la temporada, cuando todos parecían perder la fe en nosotros, con excepción de nuestros peloteros y nuestros fanáticos, el equipo nuevamente se puso en marcha y demostraron nuevamente el tipo de campeones que son… realmente me gusta la mezcla de veteranos y peloteros jóvenes que han contribuido a este regreso.
Ha sido emocionante verlos jugar, batallar y superarse juntos”, indicó Steinbrenner.


