Dominicana despierta de la pesadilla causada por tormenta tropical
Santo Domingo, 13 dic (PL) Aguaceros intermitentes pueden caer aún hoy sobre República Dominicana, tras el paso de la tormenta tropical Olga que arrasó una provincia, aisló varias poblaciones y mató a 13 personas, según recuento oficial provisorio.
Un número indeterminado de pobladores pasaron la noche rodeados de la violenta corriente líquida y en los techos de sus viviendas y las copas de los árboles en espera de ser rescatados.
El debate hoy se centra en la decisión de aliviar la presa de Tavera, en la provincia de Santiago, (Noroeste), segunda en importancia del país, causa a su vez del desbordamiento del río Yaque Norte que aún hoy mantiene aislados siete poblados.
La represa comenzó a desaguar a principios de semana por las precipitaciones acompañantes del fenómeno y después fue preciso aumentar el flujo por el peligro de un colapso que habría resultado una catástrofe, afirmó Héctor Rodríguez, director del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.
Recuentos del Centro Nacional de Emergencias afirman que hasta la mañana de hoy han sido rescatados 13 cadáveres, 12 de ellos de residentes en Santiago.
Más de 34 mil personas fueron desplazadas por la inundación y casi siete mil viviendas sufrieron daños de diversa magnitud, siempre según la misma fuente.
La tormenta causó, además, el desplazamiento de 34.480 personas y 6.896 casas fueron afectadas, así como 76 poblados incomunicados.
El presidente de la República, Leonel Fernández, se mostró, pesimista sobre la repetición de situaciones similares en el futuro, “causadas por el calentamiento global”.
Fernández, que se trasladó desde el miércoles a la zona de desastre para dirigir las operaciones de salvamento y auxilio a los damnificados, anunció en ese contexto la decisión de preparar personal para ofrecer un mejor servicio de alerta y prevención de catástrofes.
En tanto, Olga salía al Paso de los Vientos con una trayectoria Oeste-Noroeste que apunta a la costa sur de Jamaica, después de haber atravesado zonas de Haití con intensas lluvias, pero debilitada tras sus encontronazos con la orografía de La Española.
Acorde con las últimas mediciones la tormenta tiene vientos de 48 kilómetros y se mueve a 21 con una ancha banda de copiosas lluvias.
Este es el segundo fenómeno climático similar que azota la región del Caribe en poco más de un mes: su antecesora, Noel, dejó un rastro de muerte y destrucción por varios países de la zona.


